
La etiqueta siempre manda
Antes del primer lavado, revisa la composición y las instrucciones del fabricante. Separa colores y no apliques una temperatura o producto solo porque funcionó con otra pieza parecida.
Sábanas y fundas
Lávalas con productos compatibles con su tejido, sin sobrecargar el tambor. Cerrando cremalleras y dando la vuelta a las fundas se reduce el roce exterior.
Toallas
Deja que se sequen entre usos y evita usar más detergente del indicado. Un aclarado correcto ayuda a que no queden residuos que alteren el tacto.
Edredones y nórdicos
Comprueba primero el tipo de relleno. Si no cabe holgadamente en la lavadora, utiliza una máquina de mayor capacidad o un servicio profesional. Antes de guardarlo debe estar completamente seco; conviene no comprimirlo en exceso y conservarlo en un lugar seco y ventilado.
Almohadas
No todos los núcleos pueden lavarse. Una funda protectora lavable ayuda a mantener la higiene. Si la etiqueta permite lavar la almohada, sécala por completo y evita retorcerla.
Guardar sin sorpresas
- Lava y seca completamente antes de guardar.
- Evita bolsas húmedas o espacios sin ventilación.
- No apiles peso sobre rellenos delicados.
- Revisa periódicamente las piezas de temporada.
Referencias: consejos de OCU para conservar edredones y lavar almohadas.
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